Arinaga

Estío

Tanto calor aplasta las palabras, las fríe hasta convertirlas en chicharritas carbonizadas. El teclado me mira con desdén, bosteza y cierra los ojos. Sueño con aquella charca bajo el faro, a la sombra de la lava milenaria. Allí las piedras son un remanso de frialdad y el mar del otro lado del acantilado salta y

Interrogantes

Qué haría yo sin las islas que me habitan, sin el mar de invierno, sin la espuma que llega mansa hasta tus pies, sin las costas de tus propios recuerdos, sin esas gaviotas que se aferran a un sol que titubea ante el abismo, sin esos aviones que desvisten de quietud la tarde, sin estas