El mejor de los mundos

A George Orwell Crisis sempiterna, así la llama Andrea. Desde que era una niña se acostumbró a las carencias como quien se adapta a vivir en el desierto y renuncia al oasis. A lo que sí no pudo acostumbrarse fue a escuchar a aquel individuo que iba por el barrio con un altavoz, recordando a