Perros abandonados

Turco

Soñé que estaba en casa, que alguien me ponía una mantita para que me echara a descansar. Había dado un largo paseo y ahora era el momento de la siesta. Cada día mi hermana Cía y yo hacemos nuevos amigos. Es maravilloso salir a disfrutar del aire puro, olfatear, correr, jugar con la pelota… Una

La historia de Chichita

Vagaba por las polvorientas calles del pueblo como alma en pena. La suciedad se había incrustado en su negro pelaje. No quería comida, solo anhelaba una caricia, una frase amable que arropara su apaleado espíritu. Doris le ponía comida en un rincón del portal de su casa y la llamó Chichita. El animal la miraba

Iris

Se escapó del refugio porque estaba desorientada, confundida, decepcionada. Subió por la pendiente con destreza. El terreno escarpado no era un problema para ella. Sus antepasados habían sido perros de rescate en la montaña y eso se lleva impreso en los genes. Los cuidadores comenzaron a llamarla por su nuevo nombre, pero ella continuó desafiando